Antes del atardecer: Un estudio sobre el amor. Parte 2

Tras la despedida en la estación de tren en Viena entre Jesse (EthanHawke) y Céline (JulieDelpy) han transcurrido nueve años, tanto en la historia como en la vida real de los actores. Los protagonistas de la primera parte de la trilogía del director norteamericano Richard Linklater acordaron, al despedirse emotivamente luego de compartir una noche en donde ambos vieron nacer un sentimiento de complemento, de comprensión, de amor en Antes del amanecer (BeforeSunrise, 1995), que no  se escribirían cartas, sino que simplemente  se encontrarían seis meses más tarde en el mismo lugar en donde se dijeron adiós aquella vez.

Richard Linklater nos entrega la segunda parte de su aclamada trilogía sobre el amor con Antes del atardecer (BeforeSunset, 2004). La historia se sitúa esta vez en París, Francia, donde Jesse, quien ahora es un escritor que se encuentra en camino a la fama, se encuentra promocionando su novela titulada This Time en una librería, cuya temática gira en torno a su encuentro en tren con Céline y al tiempo que compartieron conociendo Viena y descubriéndose mutuamente. La narrativa utilizada por Linklater nos muestra algunos flashbacks de Antes del amanecer mientras Jesse responde algunas preguntas; de pronto, para su incredulidad, Céline se encuentra a un lado escuchando atentamente sus palabras. Ante esta situación, bien vale la pena preguntar ¿cuánta influencia tienen nuestros deseos sobre nuestro destino?

Al itinerario de Jesse le resta poco más de una hora en París antes de partir y continuar con la promoción de su libro, sin embargo, la presencia de Céline le lleva a destinar el resto de su estancia en conversar con ella, saber qué ha sucedido en sus vidas luego de nueve años y de una ilusión que se perdió en el tiempo. Jesse y Céline tienen el reloj en contra una vez más, por lo que salen de la librería para compartir los momentos que se les negaron años atrás; sin duda, la vida de los personajes ha cambiado drásticamente, nueve años atrás ambos eran jóvenes y todo era posible. Mientras tanto Richard Linklater nos presenta largos planos secuencia que permiten disfrutar de esta historia como si sucediera en tiempo real.

El primer tema en la conversación, como era de esperarse, es el porqué no se encontraron en Viena seis meses después de su primer encuentro, como lo habían pactado. Céline se muestra un tanto apenada por no haberse presentado mientras que Jesse le confiesa haber estado ahí, tal y como lo acordaron. Céline explica que la muerte de su abuela por aquellos días le impidió cumplir con el compromiso. Cabe recalcar que Jesse y Céline nunca intercambiaron teléfonos ni direcciones, e internet no ofrecía a los usuarios las posibilidades que brinda en la actualidad.

Mientras recorren las calles de París, Jesse y Céline conversan de todo lo relevante que ha sucedido en sus vidas hasta aquel momento; Jesse se encuentra casado y tiene un hijo, mientras Céline ha destinado sus esfuerzos a la protección del medio ambiente y a buscar que el planeta sea un lugar más justo para los seres humanos. Conforme su conversación progresa descubrimos que la relación de Jesse con su esposa no es la mejor, pues revela que se mantiene al lado de ella únicamente por la estabilidad emocional de su hijo. Por su parte, Céline confiesa que tiene una relación que no disfruta mucho debido a los compromisos de ambos. En este punto, Linklater muestra un esbozo de la relevancia de las decisiones, ya que todas y cada una de éstas nos forman y conducen por caminos diferentes, afectando directamente nuestras vidas y las de quienes nos rodean.

Tras revelar aquellos detalles, el arrepentimiento de ambos por aquel encuentro no concretado es evidente. En su comportamiento podemos vislumbrar un poco de aquel fuerte y bello sentimiento que naciera en Viena,  por el cual esta vez, tanto Jesse como Céline, podrían darlo todo a cambio de tener nuevamente la oportunidad de estar juntos. Mientras esto ocurre, Richard Linklater deleita al espectador con un romántico recorrido por París, en donde sobresale un paseo en embarcación por el río Sena con la catedral de Notre Dame al fondo. Jesse y Céline saben que aquella oportunidad no volverá nunca y que cualquier decisión implicará consecuencias que escapan de sus manos. El momento para que Jesse parta y una nueva separación tenga lugar, justo Antes del atardecer, está por llegar.

Richrad Linklater comparte créditos en la adaptación del guión en Antes del atardecer con Hawke y Delpy, lo que sin duda añade realismo tanto para las interpretaciones como en el curso de la historia, pues ambos actores incluyeron detalles de su vida real en la película. El largometraje fue aclamado por la crítica especializada y por la audiencia en general. Los reconocimientos llegaron para Linklater, Hawke y Delpy, quienes deleitan nuevamente al espectador con diálogos inteligentes, perfectamente estructurados e interpretaciones naturales y entrañables. Antes del atardecer fue incluida en diversas listas de las mejores películas de 2004. Es importante resaltar el logro técnico de su director al momento de realizar los planos secuencia (siempre complejos) al lado de los personajes mientras recorrían París.

Antes del atardecer es la segunda de tres partes del interesante estudio sobre el amor que Richard Linklater entrega con resultados sobresalientes. Se trata de una película que mantiene el interés del espectador únicamente a través de la conversación entre los personajes, del redescubrimiento de un sentimiento, de la relevancia en la toma de decisiones y de esa posición inherente a la naturaleza humana, en donde siempre se debe estar dispuesto a perder y ganar. Antes del atardecer nos recuerda nuevamente la importancia de la comunicación, en este caso no únicamente con quienes nos rodean, sino también con nosotros mismos al momento de tomar decisiones, ya que todas, por pequeñas que parezcan, cambiarán el curso de nuestras vidas.

 

beforesunset

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